En el mundo de la fabricación de alto volumen, existe una trampa común: centrarse exclusivamente en el precio de compra de un sujetador. Es una métrica fácil de rastrear, pero también la menos impactante. En su lugar, los fabricantes deben considerar todo el "sistema" del ensamblaje de la unión a través de un concepto que REMINC llama el .
En el mundo de la fabricación de alto volumen, existe una trampa común: centrarse exclusivamente en el precio de compra de un sujetador. Es una métrica fácil de rastrear, pero también la menos impactante. En su lugar, los fabricantes deben considerar todo el "sistema" del ensamblaje de la unión a través de un concepto que REMINC llama el Big 85™.
La realidad para su rentabilidad es que el sujetador físico normalmente representa solo alrededor del 15% del costo total del ensamblaje. El 85% restante de los costos (conocido como "The Big 85™") es absorbido por gastos ajenos al sujetador: los costos de mano de obra, gastos generales, preparación de agujeros, roscado, limpieza y la aplicación de dispositivos de bloqueo secundarios.
Para lograr una verdadera optimización de costos, no debe buscar un tornillo más barato. En su lugar, debe buscar un sistema de fijación que desmantele ese otro 85%. A continuación, presentamos un desglose de los costos reales que deben considerarse en el ensamblaje.
Eliminando el departamento de roscado "oculto"
La forma más inmediata de atacar el Big 85™ es eliminando el proceso de roscado por completo. Cuando utiliza un tornillo de máquina, no solo está pagando por el tornillo; está pagando por la mano de obra directa e indirecta de una estación de roscado, el costo de los machuelos, lubricantes, calibres, la configuración del equipo y los procesos de limpieza.
Al cambiar a los sujetadores TAPTITE® PRO™, elimina esos costos evitables junto con los dolores de cabeza que generan en los procesos posteriores, tales como:
- Limpieza e inspección: Ya no es necesario limpiar el aceite y las virutas ni inspeccionar la clase de ajuste adecuada en los agujeros preroscados.
- Tiempo de inactividad por averías: Elimina el riesgo de machuelos rotos o fallos en la estación que detienen una línea automatizada.
- Piezas secundarias: Los tornillos TAPTITE® PRO™ a menudo pueden roscarse directamente en remaches tubulares o tuercas de soldadura menos costosos y sin roscar, y permiten el uso de agujeros punzonados o fundidos que eliminan el taladrado.
Optimizando la planta de ensamblaje
El Big 85™ también incluye la energía física y el tiempo requeridos para instalar un sujetador. Los sujetadores de alto rendimiento mejoran la eficiencia del ensamblaje de formas que un tornillo estándar no puede:
- Ergonomía del operador: Los tornillos TAPTITE PRO® inician el formado de la rosca con una carga axial mínima, reduciendo el torque de instalación y la fatiga del operador. Los sujetadores TAPTITE PRO® proporcionan niveles de tensión de torque comparables a los de un tornillo estándar.
- Disponibilidad global: Los tornillos TAPTITE PRO® están disponibles a nivel mundial y se fabrican bajo estándares exigentes. Su uniformidad está garantizada, lo que los hace ideales para diseños de productos globales.